
Nos rodean por todas partes, bocas cerradas a las historias que encierran.
Y no hablo de las que tenemos en nuestro interior, que nos separa de esas habitaciones que tenemos que aprender a abrir o a esos armarios repletos de muertos y frustraciones. Esas que nos encierran y nos aislan ... ni tampoco de esas que nos separan de los otros, esas entradas a sus mundos y a sus miedos, invitados como vampiros, sin acceso si no hay invitación.... no.

Hablo de las reales, de las solidas, de las inmutables puertas que cierran las casas. Detrás de cada una de ellas, laten las vidas de los habitantes. Y nosotros no tenemos acceso a esa intimidad que destila la puerta cerrada.
No puedo dejar de preguntarme en muchas ocasiones, las cosas que no sabemos de la gente que nos rodea. Puede que detrás de una sonrisa halla una historia de dolor, o que detras de un gesto adusto una vida sexual que escandalizaría a cualquier lumi ... Que miserias y que alegrías encierran?.... que dolores o sufrimientos, acuerdos y enfrentamientos. Hambres físicos y emocionales, incomunicaciones, peleas, golpes, besos, sonrisas...
Cuando un vecino, después de saludarnos, entra en su intimadad resguardada tras su puerta yo me quedo mirando por un momento esa especie de mano con sonrisa doblada, como diciendome:"De aquí, tu curiosidad no pasa, guapa" .... y entonces....
Entonces es cuando a mi se me desata la imaginacion, mientras voy bajando las escaleras... las posibles historias que se almacenan tras todas esas puertas que me niegan la entrada... dejandome a merced de mi sentido literario...
Y luego, me pasa lo que me pasa....claro.
Cuando un vecino, después de saludarnos, entra en su intimadad resguardada tras su puerta yo me quedo mirando por un momento esa especie de mano con sonrisa doblada, como diciendome:"De aquí, tu curiosidad no pasa, guapa" .... y entonces....
Entonces es cuando a mi se me desata la imaginacion, mientras voy bajando las escaleras... las posibles historias que se almacenan tras todas esas puertas que me niegan la entrada... dejandome a merced de mi sentido literario...
Y luego, me pasa lo que me pasa....claro.
